¿Cómo funciona el colesterol y qué dieta adoptar para regularlo?

¿Por qué no todo el colesterol es “malo”?

El colesterol es un lípido o grasa que se encuentra en los tejidos corporales y en el plasma sanguíneo de los vertebrados. Es esencial para muchas funciones del organismo humano; por ejemplo, es un componente fundamental de las membranas celulares para regular el tránsito de sustancias que atraviesan las células corporales.
Por eso, el colesterol es el precursor de hormonas esteroideas como la testosterona, los estrógenos o la progesterona, el cortisol y la aldosterona, entre otras. Forma parte de las lipoproteínas y de los ácidos biliares.

El llamado colesterol “bueno” son aquellas lipoproteínas de alta densidad (HDL) que transportan el colesterol desde los tejidos al hígado y lo retiran de las arterias, lo que facilita su eliminación. Son pequeñas y densas y es conveniente que su nivel en la sangre sea elevado.

¿Qué colesterol resulta perjudicial?

El colesterol “malo” es aquél que se transporta en la sangre unido a lipoproteínas de baja densidad (LDL). Las células captan con sus receptores el colesterol que necesitan y en su interior se libera, pero cuando no pueden captarlo o lo eliminan en exceso los niveles aumentan, lo que favorece, entre otras cosas, la aparición de alteraciones vasculares.

¿Qué dieta hacer para regular el colesterol?

Estos son los alimentos que se conocen por subir el colesterol total y también el LDL o colesterol “malo”:

  • Quesos (con más de 25-30% de grasa), cremas, natillas, nata y helados
  • Embutidos y vísceras
  • Fritos envasados
  • Confitería industrial
  • Mantequilla y margarina
  • Tocino y bacon
  • Bebidas alcohólicas
  • Rebozados

​Son, por lo tanto, alimentos desaconsejables en dietas saludables, pero esto varía según el individuo, que debe buscar siempre el peso corporal más adecuado.

​En cambio, hay otros alimentos que suben el colesterol HDL o “bueno”, como lo son:

  • Verduras, frutas y hortalizas
  • Pescado blanco y azul
  • Aceites de oliva o girasol
  • Maíz – Frutos secos en crudo (nueces, avellanas, almendras, cacahuetes)
  • Cereales integrales
  • Huevos (2 o 3 a la semana)
  • Agua, zumos naturales sin azúcar

Como formas de preparación, es recomendable hacer cocidos, platos al h, a la plancha, asados en su jugo, papillote o al natural.

Colesterol y ejercicio

El buen estado de salud va unido a la práctica de la actividad física adecuada a cada persona. Estas acciones no sólo mejoran mucho los niveles alterados de colesterol, sino que consiguen notables mejoras circulatorias, respiratorias, metabólicas, musculares, disminuyen el estrés y mejoran el equilibrio hormonal, entre otros aspectos beneficiosos.