Desde la domesticación de animales, hace quizá 15.000 años, la especie humana toma su leche y en mayor medida, la de vaca, que constituye también ahora en los primeros años de la vida de los niños un alimento esencial.

Su composición nutricional es muy completa, aportando

  • Micronutrientes: es una de las principales fuentes de calcio, también fósforo, magnesio y, potasio, Vitamina A, D, E y varias del grupo B.
  • Macronutrientes: proteínas de alto valor biológico, caseínas, y la del suero de leche. Grasas, sobre todo, triglicéridos, ácido linoleico y otros.
  • Hidratos de carbono, en especial, la lactosa.

Las formas de presentación son variadas. Fresca, fermentada, pasteurizada, esterilizada, UHT.

Consistencia: Líquida, condensada, en polvo.

Modificada: semidesnatada, desnatada, enriquecida, sin lactosa.

Inconvenientes: En torno al 15% de la población puede tener diferentes grados de intolerancia a la lactosa, por alteraciones en la producción de la lactasa intestinal.

Si el diagnóstico es correcto, la solución son las leches sin lactosa, pero hay muchos casos de “intestino irritable” que pueden ocasionar confusión.

Es importante no confundir la intolerancia a la lactosa con la alergia a la proteína de leche, mucho menos frecuente.

Es beneficiosa en todas las etapas de la vida que impliquen crecimiento o formación de tejido nuevo, favorece el sistema inmunológico, mejora los niveles de serotonina cerebral, es antioxidante y antiinflamatoria, entre otras ventajas.

Huella ecológica de la leche: sin duda todas las etapas desde la producción de la leche hasta los residuos que genera todo el proceso tienen una huella ecológica importante en el medioambiente, el aire, el agua y la tierra se contaminan y alteran, pero los conocimientos actuales son suficientes para reducirlos en gran medida, recurriendo a la economía circular y a los medios tradicionales, más equilibrados con el medio natural y, por tanto, ecológicos.

En la actualidad, por la abundancia de sobrepeso y obesidad, el tipo de leche más utilizado es la desnatada y, cuando se deba, desnatada sin lactosa, por sus beneficios en las dietas proteicas vegetales.