Respirar es vivir. Se pueden pasar varios días sin comer, pero pocos minutos sin respirar. Es el Prana de la India, el Chi de China o el Ki japonés, la energía que llega a nuestro organismo por la respiración y así evitar gran cantidad de estrés

Durante siglos, estas ideas no han tenido mucha influencia en la cultura occidental, pero desde finales del siglo pasado ha habido grandes cambios y cada vez se recurre más a las técnicas respiratorias orientales.

El modo de vida actual va unido a una forma de respiración superficial y nerviosa, consecuencia de un estrés crónico y situaciones persistentes de ansiedad.

La plaga de sobrepeso y obesidad, con la acumulación de grasa en el tórax dificulta los movimientos respiratorios y produce insuficiencia respiratoria en diferentes formas.

La falta de oxígeno en el cerebro es la consecuencia de los ronquidos y de un sueño poco reparador, de torpeza mental y sueño continuo durante el día.

Reducir el estrés y tener un peso adecuado es necesario para lograr un sueño profundo y mejorar la salud.