En torno al 10% de la población mundial sufre de problemas en la tiroides, y aunque suele ser más común entre las mujeres, toda la población debe estar alerta y acudir a un especialista en Endocrinología.

De forma generalizada, se ha relacionado el hipotiroidismo con el metabolismo basal, es decir, con el gasto energético necesario en reposo para mantener el equilibrio orgánico. También se relacionó el metabolismo bajo con el hipotiroidismo y el alto con su contrario, el hipertiroidismo. Entonces, se llegó a la conclusión de que el hipotiroidismo aumentaba el peso y el hipertiroidismo adelgazaba. En la actualidad ya no se piensa de esta forma y se sabe que el metabolismo basal está sujeto a múltiples factores diferentes de las hormonas tiroideas.

Sí se puede decir que, en la mayor parte de los casos, el hipotiroidismo no aumenta el peso y sólo en los casos muy severos, sube dos o tres kilos por alteraciones hidroelectrolíticas y no aumenta la grasa corporal. En el hipertiroidismo, sí es más clara la pérdida de peso, variable en relación con su gravedad.
 

En resumen,no hay relación directa entre el hipotiroidismo habitual y el sobrepeso o la obesidad.