Primero tenemos que aclarar que la leche de vaca y la leche vegetal se tratan de alimentos con propiedades distintas.

•       Los nutrientes no solo presentan función energética, sino que según el tipo de nutriente pueden tener función energética, plástica o reguladora. 


•    Estos nutrientes pueden intercambiarse cuantitativamente, pero no cualitativamente, ya que cada nutriente presenta unas características intrínsecas que los diferencian del resto. 


•    La ley no tiene en cuenta la importancia que posee en la dieta la ingesta de ciertas cantidades de vitaminas, minerales y aminoácidos esenciales.

Se cree que la especie humana tomaba ya leche de vaca en la prehistoria. Hay quienes piensan que los humanos son los únicos mamíferos que siguen tomando esta leche durante toda su vida y que este comportamiento no es adecuado para su salud.  Por otro lado, su composición nutricional es completa, porque aporta proteínas de alta calidad biológica, hidratos de carbono, grasas, agua y múltiples micronutrientes, destacando su aporte de calcio. 

Conviene tomar leche fresca que puede ser pasteurizada, mejor que UHT o esterilizada y es fundamental que las vacas de las que procede, vivan en ambientes ecológicos. 

Las leches vegetales no son una alternativa nutricional similar, salvo por razones, en realidad no muy frecuentes, de intolerancia real a la leche de vaca o de cuestiones morales y/o sociológicas. Éstas son, en general, menos completas por no tener todos los aminoácidos esenciales. Además, su calcio suele estar en menor cantidad y tienen un peor nivel de absorción intestinal. 

De todas ellas, la bebida de soja, es el preparado vegetal más completo, aunque no llegue a ser igual su aporte nutricional al de la leche de vaca.

Sin embargo, el que la leche de vaca sea un excelente alimento no quiere decir que no se pueda prescindir de ella en una dieta sana. El mejor ejemplo es la dieta mediterránea, pero en ésta es recomendable reducir el exceso en el consumo de lácteos y mejor tomarlos fermentados.

Por último, hay que añadir que la dieta mediterránea es idónea para eso, es decir, para la vida mediterránea y no para otros estilos de vida caracterizados por estrés y gasto energético bajo. En nuestra forma de vida actual, por esa razón, incluir ciertas bebidas vegetales pueden ser un aporte adecuado de nutrientes.