Hipercolesterolemia, un colesterol alto y malo

La hipercolesterolemia es la dislipemia más frecuente y existe cunado la cifra de colesterol en sangre supera los 200-240 mg/dl. Supone un importante factor de riesgo cardiovascular, pues representa el 50% de la mortalidad en países desarrollados, y conlleva un aumento de colesterol LDL, conocido como ‘malo’, y un descenso del HDL, el ‘bueno’. Los triglicéridos, en menor medida, también aumentan con la h hipercolesterolemia.Existen tres tipos diferentes. Pueden ser primarias si son familiares o genéticas, o secundarias a otros procesos que alteren el metabolismo de las lipoproteínas, y mixtas o de origen multifactorial.

Sintomatología

La hipercolesterolemia no tiene unos síntomas claros durante un tiempo que puede ser prologado, aunque sí podemos distinguir algunos factores de riesgo que pueden provocarla. El sobrepeso, la obesidad y sus complicaciones metabólicas, como la diabetes mellitus, la hipertensión arterial o las situaciones de estrés y la poca actividad física, son solo algunos de estos factores peligrosos.

Tratamiento

Un colesterol alto o hipercolesterolemia puede derivar en arteriosclerosis, una alteración que puede llegar a obstruir los vasos sanguíneos con la reducción del flujo circulatorio. Va unida además al síndrome metabólico, con un aumento del perímetro abdominal, y se acompaña también del aumento de colesterol o la hiperuricemia.